Honda CBR500R (PC44 / PC57 / PC62 / PC70) vs Kawasaki Ninja 300 (EX300A / B): cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda CBR500R (PC44 / PC57 / PC62 / PC70) | Kawasaki Ninja 300 (EX300A / B) |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 8,7 / 10 | 8,4 / 10 |
| Nota cuando salió | 8,6 / 10 | 8,4 / 10 |
| Envejecimiento | +0,1 puntos | 0,0 puntos |
| Años de producción | 2013–actualidad | 2013–2017 |
| Distintivo ambiental DGT | Etiqueta C (Verde, Euro 3/4/5) | Etiqueta C (Verde, Euro 3/4/5) |
| Segmento | Deportiva | Deportiva |
| Carné necesario | A2 nativa (sin limitar) | A2 nativa (sin limitar) |
| Altura del asiento | 785 mm | 785 mm |
| Peso en orden de marcha | 192 kg | 172 kg |
| Precio usado orientativo | 3.600–6.200 € | 2.400–3.800 € |
| Motores disponibles | 471 cc bicilíndrico en línea DOHC · 47,6 CV (A2 nativa) | 296 cc bicilíndrico en línea DOHC · 39 CV (A2 nativa) |
| Qué versión comprar | Declara exactamente 35,0 kW (47,6 CV) a 8.600 rpm y 43 Nm a 6.500 rpm: es una deportiva A2 nativa de fábrica sin necesidad de kits de limitación. Evolucionó en cuatro generaciones que conviene conocer: PC44 (2013–2015, faro halógeno doble y depósito de 15,7 L), PC57 (2016–2018, estética afilada con faros LED y depósito de 16,7 L), PC62 (2019–2021, añade embrague asistido antirrebote, semimanillares más bajos por debajo de la tija e indicador de marcha engranada) y la excelente PC70 (2022–actualidad, que dio un salto gigante al montar por fin horquilla invertida Showa SFF-BP de 41 mm y doble disco delantero con pinzas radiales Nissin de 4 pistones, sumando control de tracción y TFT en 2024). | Declara 29 kW (39 CV) a 11.000 rpm y 27 Nm a 10.000 rpm: es una deportiva A2 nativa directa sin necesidad de limitación. Sustituyó a la Ninja 250R dando un salto enorme: subió a 296 cc, estrenó embrague asistido antirrebote FCC (primera moto de su clase en montarlo), chasis más rígido, neumático trasero más ancho de 140/70-17 y opción de frenos ABS Nissin. Exige una unidad con ABS (código EX300B) y verifica que los carenados sean los originales ABS de Kawasaki y no réplicas tras una caída. |
Honda CBR500R (PC44 / PC57 / PC62 / PC70) →
La deportiva para el carné A2 más racional, cómoda y duradera jamás fabricada: frente a las 300/400 que van aullando a 9.000 rpm en autovía, su motor de 471 cc rueda a ritmo de sport-turismo gastando 3,5 L/100 km y superando los 100.000 km sin pisar el taller.
Pros del CBR500R
- El motor bicilíndrico de 471 cc de Honda es indestructible, empuja lleno desde 3.000 rpm sin vibraciones y consume unos ridículos 3,4–3,8 L/100 km reales.
- La evolución de 2022 en adelante (PC70) solucionó de golpe sus dos puntos modestos al incorporar horquilla invertida Showa SFF-BP y doble disco delantero con pinzas radiales.
- Con el asiento a solo 785 mm y una protección aerodinámica real, es la mejor deportiva A2 para hacer 60 km diarios de autovía rumbo al trabajo.
Contras del CBR500R
- Pesa 192 kg en orden de marcha (20 kg más que una Kawasaki Ninja 400/500 o una Aprilia RS 457), notándose más sport-turismo que R pura de circuito.
- En las generaciones anteriores a 2022 (2013–2021) solo montaba un disco delantero de 320 mm con pinza axial de dos pistones y horquilla convencional.
- El motor corta encendido pronto a las 8.800 rpm: si vienes de una deportiva que estira a 12.000 rpm, al principio chocarás con el limitador hasta acostumbrarte a usar su medio régimen.
Problemas a vigilar
- Es literalmente una de las motos con menor índice de averías del mundo: ni alternador, ni bomba de agua, ni tensores de distribución dan guerra.
- Conviene revisar únicamente que los topes del manillar, las tapas laterales del motor y las pestañas del carenado no escondan caídas en parado de principiante.
- El reglaje de válvulas es cada 24.000 km y casi nunca requiere cambiar pastillas en las dos primeras comprobaciones.
Cómo ha envejecido
Sube de 8,6 a 8,7 porque tiene la mejor liquidez de reventa del segmento: la compras usada por 4.500 €, le haces 20.000 km durante tus dos años de A2 y la vendes en tres días por 4.200 €.
Kawasaki Ninja 300 (EX300A / B) →
La deportiva bicilíndrica que dominó el carné A2 antes de la llegada de la Ninja 400: asiento a solo 785 mm, embrague antirrebote de serie, un motor que aúlla feliz hasta las 13.000 rpm y una fiabilidad japonesa a prueba de bombas por unos 3.000 €.
Pros del Ninja 300
- El motor bicilíndrico de 296 cc es una joya de suavidad y fiabilidad: a partir de 7.000 rpm despierta y estira hasta la línea roja a 13.000 rpm.
- Pionera en equipar embrague asistido antirrebote de serie, con una maneta tan blanda que se acciona con el dedo meñique y evita rebotes al reducir fuerte.
- Con 172 kg llena, asiento a 785 mm y semimanillares elevados, es comodísima para el día a día y mantiene un consumo real de 3,6–4,1 L/100 km.
Contras del Ninja 300
- En los años 2013 y 2014 el ABS era un extra opcional: hay bastantes unidades en el mercado usado sin ABS (fíjate en la rueda fónica ranurada junto al disco).
- Por debajo de 6.000 rpm tiene menos par motor que su sucesora Ninja 400, exigiendo bajar una o dos marchas para adelantar rápido en carretera.
- El faro delantero enciende un solo lado para luz corta y el otro para larga, y las suspensiones no tienen regulación (salvo precarga trasera).
Problemas a vigilar
- En las primeras unidades fabricadas en 2012–2013 hubo una llamada a revisión oficial de Kawasaki para reprogramar la centralita ECU porque podía calarse al cortar gas y apretar el embrague en frío.
- El tensor mecánico de la cadena de distribución puede empezar a hacer un leve tic-tac en frío pasados los 35.000 km; se sustituye fácilmente desde fuera.
- Revisa el estado de las pestañas interiores del carenado frontal y los topes de la tija inferior para descartar arrastrones en rotondas o circuitos.
Cómo ha envejecido
Mantiene intacto su 8,4 porque en la barrera de los 2.500–3.400 € es infinitamente más rápida que una 250 básica y tan fiable que la venderás al sacar el carné A sin perder dinero.