Honda CB125R (JC79 / JC91) vs KTM 125 Duke: cuál comprar de segunda mano
Comparativa editorial de ocasión: evolución de nota, versión recomendada, pros, contras y averías frecuentes.
Ficha frente a ficha
| Criterio | Honda CB125R (JC79 / JC91) | KTM 125 Duke |
|---|---|---|
| Nota hoy (sobre 10) | 7,7 / 10 | 6,1 / 10 |
| Nota cuando salió | 7,8 / 10 | 7,4 / 10 |
| Envejecimiento | -0,1 puntos | -1,3 puntos |
| Años de producción | 2018–actualidad | 2011–actualidad |
| Distintivo ambiental DGT | Etiqueta C (Verde, Euro 3/4/5) | Etiqueta C (Verde, Euro 3/4/5) |
| Segmento | Naked | Naked |
| Carné necesario | Carné B / A1 (125) | Carné B / A1 (125) |
| Altura del asiento | 816 mm | 830 mm |
| Peso en orden de marcha | 130 kg | 137 kg |
| Precio usado orientativo | 3.200–4.600 € | 2.200–3.800 € |
| Motores disponibles | 125 cc monocilíndrico · 15 CV | 125 cc monocilíndrico · 15 CV |
| Qué versión comprar | La JC79 cubre las primeras y la JC91 es la serie Euro 5, desde 2021; las dos dan 15 CV y no hay truco de kit. Si puedes, coge la JC91, con mejor equipo y menos años de intemperie. 130 kg y un asiento a 816 mm son la ficha. Entre 3.200 y 4.600 € es de lo más caro del carné B: solo tiene sentido si está de serie, con el libro Honda y sin la moto caída del lado izquierdo. | Quince caballos legales y un asiento a 830 mm: si no llegas al suelo, no es tu moto, por mucho que el anuncio diga que es bajita. Prioriza una posterior a 2017, con el libro de revisiones y las válvulas hechas, y desconfía de las primeras con el embrague ya patinando. Entre 2.200 y 3.800 €, una Duke barata casi siempre es una Duke de caballitos. Mira el manillar, las torretas y el pisador de la palanca de freno. |
Honda CB125R (JC79 / JC91) →
La 125 de marchas mejor construida de esta lista. El monocilíndrico se queda en los 15 CV de la categoría, pero pesa 130 kg y la parte ciclo está un escalón por encima de la Duke y de la MT. Se paga cara de ocasión y por eso la nota apenas se mueve.
Pros del CB125R
- 130 kg con 15 CV la convierten en la más ligera de las nakeds vivas de este grupo, y en ciudad se nota.
- La horquilla invertida y el freno delantero están muy por encima de lo que monta una CB125F o una Symphony.
- El monocilíndrico Honda llega a kilómetros altos sin pedir heroísmos, con un reglaje espaciado y recambio en todas partes.
- La JC91 Euro 5 conserva el equipo y la presencia, y una de serie se revende sin súplica.
Contras del CB125R
- Entre 3.200 y 4.600 € pagas el acabado: el motor sigue limitado a 15 CV, como la MT-125 y la Duke.
- El asiento a 816 mm no es bajo, y quien viene de un scooter urbano tarda en sentirse suelto.
- Hay pocas unidades baratas de verdad, y las que bajan de precio suelen tener una caída o un uso de autoescuela.
- La JC79 ya acumula años de calle y el anuncio la viste de JC91 si no miras el código de chasis.
Problemas a vigilar
- La cadena se oxida deprisa si duerme fuera, y con 130 kg de moto corta el kit de arrastre acusa cada lluvia.
- Un golpe del lado izquierdo tuerce el manillar y marca la torreta de la invertida, reparación que no cuadra con el precio de anuncio.
- El retén de la horquilla invertida suda si la moto ha vivido en la intemperie, y la botella se mancha de aceite y polvo.
Cómo ha envejecido
Baja una décima, prácticamente se mantiene, porque la construcción era buena el primer día y lo sigue siendo. No sube porque el precio de ocasión ya descontaba esa calidad. La JC91 con libro es la compra; la JC79 de autoescuela, a precio de reciente, es la trampa.
KTM 125 Duke →
La naked de 15 CV que enseñó a toda una hornada a hacer el cabra. Pesa 137 kg, el asiento sube a 830 mm y el monocilíndrico, fabricado en la órbita Bajaj, pide el mantenimiento a su hora. Ha bajado mucho en ocasión porque el abuso, el recambio de marca y la fiabilidad a largo plazo pasan factura.
Pros del 125 Duke
- 15 CV en 137 kg le dan una respuesta viva en ciudad que una CB125F de 11 CV no puede imitar.
- La postura, aunque el asiento esté alto, es de naked de verdad y no de scooter con marchas.
- Hay unidades bien mantenidas, con facturas de válvulas y aceite, que todavía se defienden en el día a día.
- El equipo de freno de las series recientes está por encima de lo que se espera en un 125 de carné B.
Contras del 125 Duke
- El asiento a 830 mm deja en puntas a mucha gente que saca el A1 o el carné B, y la moto acaba en el suelo.
- El público joven la ha usado dura: caballitos, revisiones saltadas y accesorios que no ayudan a la reventa.
- Las piezas de suspensión, plásticos y embrague se pagan a precio de marca naranja, no de scooter.
- La postura y el escape de serie, pensados para parecer una moto grande, cansan en un atasco con el asiento a 830 mm.
Problemas a vigilar
- El embrague patina en las que han salido fuerte de cada semáforo, y el olor a ferodo quemado delata los caballitos.
- Los rodamientos de dirección se marcan por las caídas y por no revisar el apriete, y el manillar da un clic en el centro.
- Un ruido seco en frío anuncia el tensor o el reglaje de válvulas pasado, y el taller oficial lo cobra como si fuera una moto grande.
Cómo ha envejecido
Se deja más de un punto porque la moto media que llega al mercado usado está abusada y porque el recambio y el motor no tienen la paciencia de una Honda. Una Duke con libro, válvulas hechas y sin golpes es otra moto; el anuncio típico, con 137 kg de historia oscura, justifica el 6,1.